jueves 22 de octubre de 2009

RIOBAMBA RULES!

Era pequeño, unos 30 metros cuadrados de puro amor. Tenía una alfombra que rara vez se limpiaba y juntaba bastante olor a cigarrillos resistidos por la parte mayor, manchas de fernet y algún que otro fideo que se caia de vez en cuando. Una mancha azul, casi turquesa adornaba el pasillo de entrada, ahi nomás tenías la cocina, punto de encuentro obligado en cada reunión de (promedio) 1,5 personas por metro cuadrado, saquen la cuenta. Pequeña, celestita, y con una ventana funcional que devolvía una vista pequeña pero bonita. El calefón, traidor hasta que le tomabas la mano, hacia que los primeros baños fueran una tortura. Un baño encantador, de lo mejorcito, con ducha potente y otra ventana funcional que se trago algún calzoncillo nuevito, de ahi te podías poner en puntas de pie (los petizos como yo, claro) y verte un partidito de la canchita del colegio del salvador mientras te aseabas. El espejo dejaba mensajes para quienes se olvidaran de ponerle la tapa a la pasta dental (porque nunca supimos escribir dentifrico). La habitación era una invitación permanente a la siesta. Primer hogar del primer tele, de la play, etc. Se juntaba gente y desorden. Una cama vieja de madera sostenida por un cinto de cuero y cinta scotch que se caia a pedazos, pero tenía el mejor colchón, otra cucheta que temblaba como un samba cada vez que respirabas. En ese departamento se celebraron los mejores cumpleaños, con rock y amigos y amigos de los amigos, hasta las 8 de la mañana. De noche se podían escuchar conversaciones oniricas entre los habitantes (con habitantes me refiero no ya a todo aquel que dormía por tiempo prolongado, sino solo a quienes pagabamos las cuentas), y varias veces a la semana se hacía imposible ignorar el amor apasionado de los vecinos del piso de abajo. Nos quedabamos estudiando de noche porque viviamos de noche hasta que saltaban preguntas como "¿vos que haces si el mundo se congela por 2 horas?¿mirá si hay 3 millones de dolares escondidos en la pared?". Noches tremendas pasadas con café, cigarrillos, mates, unas fotocopias mugrientas de sociología o economía, materias que a uno no le sirven para un choto. Eran epocas de conocer gente, hacerte amigos nuevos, algunos (pocos) ya son viejos amigos, parte de la familia, gente linda. Otros son hoy por hoy anécdotas. Se cocinaba mucho, pero se variaba poco. Se escuchaba mucha radio (el día de hoy recuerdo la programación de lunes a viernes de rock&pop: cual es, day tripper, tarde negra, la pelota no dobla, apaga la tele, el programa de bobby flores y el de gillespi que no se escuchaba mucho porque esta dolina a esa hora), se tocaba mucha música. Se festejaban cumpleaños a partir del mediodía hasta donde sea. Pasaron personajes, (me podrán ayudar con algunos que se me pasen): el laucha, aldemar, los proyectos de politologos que afirmaban que estudiaban para ser presidentes (pobrecitos), parrilla, seba (el pobre dinosaurio), oscarcito, un millon de compañeros que nunca voy a recordar sus nombres, el changuito de metro veinte, femi, sol, ezequiel y sus cumbias, la gorda infame amiga de flor que era infumable y vivia en un conventillo pero se vestia de kosiuko, serena, flor (la loca del segundo), el tincho rasta man, santi el kiosquero amigo, mauro y su heladería fuma paco, el padre gasista perdido de leo que llego con julian weich (¿?) y me estoy olvidando de mucha gente, lo se, lo se. Estoy mezclando muchas etapas, me estoy centrando en epocas en que vivía juan en casa testigo de infantiles peleas con rodri a muerte, desde futbol, hasta los vasos sucios de ¿quien los usó? De que vengan los viednamitas a usar el baño porque les quedaba cerca del trabajo, las ser citrus de leo para el almuerzo, el olor a caquita de pablito. Un par de accidentes de noches turbulentas (por supuesto a mi nunca me pasó, yo siempre 10 puntos el tipei), alguien hizo un enchastre en la bañera, el bidet, el lavatorio de cocina y baño. Está todo muy desordenado, pero quería recordar ese lugar donde te recibia el ídolo de Eriberto, siempre disuesto a abrir la puerta y contarte de Clorinda, de Formosa, de la selva, de que perón no lo dejaba laburar, de que antes vivia uno que le hacía mentirles a sus novias, y te saludaba diciendo "ssssssssaantiagoo" felíz de recordar tu nombre y ya no usar el "buen día muchacho!" con el que saludaba a los que tenía pero no sabía los nombres. Se podría decir que es la primera secuela de una trilogía que no se sabe como termina. Lo hablaremos en febrero con doña Dinubila.


Este es un post abierto, lo leerá poca gente, pero todos pueden dejar su recuerdito del glorioso Riobamba, en el 13 D.

miércoles 14 de octubre de 2009

De círculos y centros

me gusta saber que doy vueltas por tu centro, me gusta imaginar que lo rodeo constantemente, y que a veces sin que te des cuenta me meto aunque sea de a ratitos como para ver, participar un poco de todo eso, saber un poco de que esto es el centro de vos y volver a salir de puro tímido

martes 6 de octubre de 2009

Buscando a Felipe

Audio y Video


Imágenes tomadas en la ciudad de Córdoba en Julio de 2009.




video

sábado 26 de septiembre de 2009

Mira si sí y después no (Vol. I)

Uno se pasa mucho tiempo de su vida haciendo cosas que en apariencia cuando menos, no llevan a ningún lado. Un ejemplo de esa mala costumbre es el hecho de proyectar hacia futuro. Con respecto a cualquier cosa, el trabajo, la carrera universitaria, el mismo día a día, que comer, que hacer, a donde ir, en que gastar las horas de ocio. Futuro a corto, mediano y largo plazo. Todo el tiempo proyectamos, imaginamos, pensamos, fantaseamos, nos asustamos, con el qué será, de manera tal que agotamos el qué será, nos hartamos, y como no nos es suficiente inclusive nos metemos con el qué hubiese sido. Nos atormentamos, un poco más, un poco menos, pero siempre esta ese pensar pasajero del qué hubiese sido si… Por suerte, yendo de aquí para allá en la vida, uno va comprobando que la mayor parte de las cosas que nos pasan (en sentido amplio), nos pasan sin siquiera habérsenos cruzado por la mente que eso pudiese pasar. Eso alivia bastante, uno se siente menos preso de cualquier tipo de destino, disfruta y se agranda en el azar, pasa por adentro con la misma sensación de estar corriendo en un túnel totalmente oscuro y desconocido, pero como un chico, corriendo no del miedo, sino de sentir la adrenalina donde no pensamos encontrarla. Tal vez por eso la buscamos tanto, y de la manera que la buscamos, mal, como a propósito, cosa de que cuando llegue nos sorprenda. Pero es más entretenido no saberlo.

Capaz sigo en otro momento. Si da. Si no no.

lunes 14 de septiembre de 2009

Hay pensamientos que no se piensan

Foto: Mr. Vequi

miércoles 2 de septiembre de 2009

(sin título)


Camina como todos los días, delante del burro de carga llevándolo de las riendas. Aunque el cielo y el llano son de una inmensidad maravillosa no levanta la vista ni por un segundo. Cuenta piedras, piensa en vaya uno a saber que cosa, silva una canción infantil del siglo pasado, se seca el sudor de la frente, camina, piensa, camina, piensa, se detiene, mira al burro (que también se detuvo), el burro lo mira y ambos prosiguen. Los años le pesan y la rutina lo aplasta, se recuerda, se encoje de hombros y sigue. No sabe porqué, tampoco se le ocurrió jamás preguntarse por qué, su andar es simple y no tiene más misterio que lo que se ve. Su vida también es simple y no tiene más misterio de lo que se ve. Ni la señora en casa con dulce de leche, ni mucho menos hijo alguno que lo espere. Apenas un par de perros llenos de abrojos que caminan a su par, delante del burro, mirando, como él, siempre al suelo. Son seres que están de paso, cargando algo que nadie sabe qué es, ni para qué. A veces lo único que motiva es que el tiempo pase de alguna manera u otra. Sigue caminando mientras piensa que las cosan por algo cuando alguien le da importancia, de otra manera las cosas en realidad no suceden, mueren ignoradas en su intrascendencia. Con las personas pasa lo mismo.

jueves 27 de agosto de 2009

Pienso



...no pienso